Ya tienes clientes que repiten
Gente que te compra seguido y que sí tiene motivo para instalarte en su celular.

Para que tus clientes vuelvan.
La aplicación que tu cliente instala en su celular. Sirve para retener a quien ya te conoce, no para conseguir clientes nuevos.

Una app se justifica en casos concretos. Si no estás en alguno de estos, léete primero el recuadro del final.
Gente que te compra seguido y que sí tiene motivo para instalarte en su celular.
Una plataforma se queda con un porcentaje de cada venta y ese cobro no para nunca.
Rutas, visitas o zonas donde no hay internet y la operación no puede quedarse esperando.
Escanear códigos, rastrear entregas o tomar evidencias en sitio. Eso una web no lo hace igual.
Mandar un aviso al celular de tus clientes cuesta cero, y llega sin competir con nadie.
Para Android o para iPhone. Se elige una para empezar, porque hacer las dos al tiempo cuesta bastante más.
Donde se guardan pedidos, usuarios y datos, con su panel para que tú lo administres.
Incluidos y configurables por ti, sin pedirnos permiso cada vez que quieras mandar uno.
La publicamos en la tienda de aplicaciones con tus cuentas, no con las nuestras. La app es tuya, no nuestra.
Si vendes 20 millones al mes por una plataforma de domicilios que te cobra cerca del 25%, son 5 millones mensuales en comisión. Si con tu propia app la mitad de esos clientes te piden directo, te ahorras 2,5 millones al mes, unos 30 millones al año, todos los años. Contra ese número se compara lo que cuesta la app, y ese cálculo lo hacemos con tus cifras reales en el diagnóstico.
Lo honesto: esa plataforma también te trae clientes que no te conocían, y tu app no hace eso. Lo ideal es tener las dos, la plataforma para que te descubran y tu app para que el que ya te compró vuelva directo.
Casi siempre se arranca por una sola plataforma, la que use la mayoría de tus clientes.
Android o iPhone, la que más usen los clientes que ya tienes.
Cuando tus clientes están repartidos entre Android y iPhone.
Déjanos tu correo y dos líneas sobre lo que necesitas. Tendrás respuesta en menos de 24 horas, y antes de ver un precio sabrás qué te está costando hoy tu operación: de ahí sale la cifra exacta y el orden en que conviene hacer las cosas.